Una técnica de resolución de conflictos


Las palabras mágicas: perdona, lo siento, te quiero, gracias.


Loto

Hoy explicaremos una técnica de resolución de conflictos que utiliza estás sencillas palabras.

El ho’oponopono es un arte hawaiano muy antiguo que sirve para resolver problemas entre las personas, de hecho “ho’oponopono” significa “enmendar” o “corregir un error”. Utiliza la reconciliación y el perdón como herramientas.

Es un método muy sencillo para cambiar los pensamientos que nos bloquean y “enganchan” a experiencias del pasado. Es una manera de “soltar” o dejar ir hechos o situaciones del pasado o del presente que nos causan dolor.

Puede ser que algo que alguien dijo o hizo en el pasado nos duela hoy todavía, atándonos a ese dolor y creando rencor en nuestro interior. Sólo nos dañamos a nosotros mismos si actuamos de esta manera. El ho’oponopono nos da, mediante una sencilla técnica, una herramienta para lograr perdonar. Solamente perdonando seremos libres y volveremos a sentir paz.

El método es muy sencillo y está al alcance de cualquiera, basta con pensar en esa persona o situación que nos crea malestar y repetir mentalmente:” perdóname, lo siento, te quiero, gracias”. A continuación explicaremos qué significa cada palabra para poder entender el ejercicio bien y que de esta manera sea eficaz y nos proporcione la paz buscada.

Lo siento: por haberme hecho pasar a mí mismo por esta situación. Somos 100% responsables de toda nuestras experiencias, atraemos situaciones para aprender de ellas, sufriendo mucho a veces por el camino.

Perdóname: Aquí pedimos perdón porque reconocemos el daño causado a nosotros mismos y/o a otra persona.

Te quiero: todos somos uno y todos somos iguales, cada persona que nos cruzamos es merecedora de amor y así lo eres tú mismo.

Gracias: por el aprendizaje recibido de esta persona o experiencia, por tu voluntad de sanar desde el amor.

Te invitamos a probar este sencillo método con cualquier situación de conflicto. Sólo hace falta un momento de calma, cerrar los ojos, pensar en esa persona o situación y repetir cada palabra sintiendo realmente su significado. Reconociendo que somos totalmente responsables de nuestras experiencias, nada nos llega por azar, todo es una experiencia que atraemos porque debemos aprender algo de ella.