Tres minutos de atención plena.

Atención plena


Ningún lugar a donde ir, ni nada que hacer, tan solo estar aquí y ahora.


Este es un ejercicio básico que podemos ejecutar entre las actividades de la vida cotidiana, en cualquier momento y en cualquier circunstancia.

Es un pequeño regalo que va a hacerse a usted mismo. Y solo le llevará tres minutos de su tiempo.

Siéntese de manera que se encuentre cómodo, cierre los ojos o déjelos entornados, como usted prefiera.

1. Lleve su atención a su interior. Pregúntese a usted mismo, como si se encontrara con un viejo amigo: ¿Cómo estás? Y ¿cómo me siento ahora mismo? ¿qué sensaciones físicas tengo? Observe durante un minuto, simplemente reconociendo cómo se siente es este preciso instante, sin juzgar, sin pretender cambiar nada. Aceptando lo que hay.

2. Lleve ahora su atención a la respiración. Concéntrese en su vientre, siga el proceso de la respiración. Al inspirar, su vientre se hincha; al espirar, se contrae… una vez, y otra. No importa si aparecen pensamientos que le distraen, es lógico, forman parte de nosotros, acéptelos y déjelos por lo que son, solo pensamientos.

3. Expanda ahora la conciencia de su respiración a todo su cuerpo. Sienta cómo su cuerpo respira en su totalidad… una vez, y otra. Acepte cómo se siente, cualquier sensación que se presente, ya sea placentera o no, sea lo que sea está bien, forma parte de usted en este preciso –y precioso- momento, simplemente ‘es lo que hay’.

(Del libro “Mindfulnes para mayores”, de María Teresa Palomas.)