Reencontrarse a sí mismo en los recuerdos.


Las capas de la identidad.


Nuestra identidad tiene muchas capas. Cada uno de nosotros podría completar distintamente en situaciones y momentos distintos la frase siguiente: “Yo soy una persona que…”

Hay una serie de recuerdos que son importantes para nuestro sentido del sí mismo. Estos recuerdos que se autodefinen han sido formados por nuestra vida, pero al mismo tiempo le dan forma y responden a la pregunta: ¿quién soy yo?

Muchas personas pueden limitar sus recuerdos que se autodefinen a unos cuantos recuerdos o episodios centrales, es decir, recuerdos de éxitos o derrotas personales e importantes. Momentos de decisión o percepción de experiencias o momentos en la vida en los que experimentamos nuestro verdadero sí mismo.

La importancia de los recuerdos que se autodefinen se manifiesta, entre otras cosas, en el fenómeno de la etapa vital comprendida entre los quince y los veinticinco años. Describe el hecho de que al convocar conscientemente recuerdos autobiográficos pueden convocarse más recuerdos de la etapa vial comprendida entre los diez y los treinta años de edad que de cualquier otra fase de la vida. Esto puede explicarse porque esa etapa de la vida es particularmente relevante para formar la propia identidad.