Los recuerdos paralelos.

RecuerdosParalelos


El pasado en el presente.


Los recuerdos paralelos sirven como comparación. Dan origen a una comparación directa y por lo general evidente entre la experiencia actual y una pasada. Así, por ejemplo, un hermoso día de verano puede recordarnos días parecidos de nuestra infancia o un hermoso día estival del verano anterior.

Pero la vinculación también puede ser vivida como contraste (“El año pasado no hacía un tiempo tan hermoso por estas fechas”). Además, los recuerdos paralelos dirigen nuestra atención hacia similitudes o cambios en nuestro comportamiento o en nuestra percepción: “La última vez que pasó eso yo reaccioné exactamente igual”. O bien: “Hoy juzgo este asunto de manera completamente diferente”.

Los recuerdos paralelos también pueden contener regalos, aunque no necesariamente. A veces reflejan la vinculación existente entre el acontecimiento actual y uno pasado. Pero el valor afectivo del recuerdo depende también aquí de su importancia personal para el que recuerda, y de su relevancia para la situación actual.

Si tomamos consciencia de los mensajes de esos recuerdos paralelos, y de los regalos que posiblemente hay ocultos en ellos, podremos aprender más cosas sobre nuestro modelo de comportamiento en determinadas situaciones.

(‘Los siete regalos de la memoria’. Robin Lohmann)