La experiencia es algo que no se consigue gratis.

Experiencia


Olvidar los propios límites y ver dónde podemos llegar.


A todo nos gustaría circular por las autopistas sin pagar peaje, pero eso es simplemente imposible. Hasta las cosas más nimias tienen un precio. Aprobar un examen de química requiere esfuerzo, aprobar unas oposiciones requiere que además tengamos suerte. Y esas son solo pequeñas pruebas por las que muchos tenemos que pasar.

Si tuviésemos que escalar el Everest o quisiéramos convertirnos en un arquitecto de referencia, las dificultades aumentarían y también tendría que aumentar nuestro esfuerzo.

La vida requiere dedicación hasta para las cosas aparentemente más simples, como la vida en pareja o la comunicación con los hijos.

Quienes conocen sus límites y se ajustan a ellos suelen tener una vida sana, aunque a veces puede parecerles un poco deslucida; quienes fuerzan esos límites pueden conseguir cosas extraordinarias, aunque la mayoría siempre se queda a mitad de camino.

El conformismo tiene la ventaja de no estresarnos más de lo necesario y el inconveniente de aburrirnos soberanamente; el inconformismo tiene la ventaja de hacernos soñar y el inconveniente de convertir a menudo nuestros sueños en decepciones.

Pero aún así vale la pena olvidar los propios límites y ver hasta dónde podemos llegar.

(Del libro “El coaching de Oscar Wilde”, de Allan Percy.)