Hay cosas que son preciosas.

wabi sabi


Justamente porque duran poco.


Uno de los puntales del hedonista es saber disfrutar de lo efímero, de los placeres pasajeros sin anticiparse a la pérdida. Detrás de esta actitud está la filosofía del ‘wabi-sabi’, que rige el amor de los japoneses por todo lo que es provisional e imperfecto.

El especialista Andrey Juniper explica así este concepto estético y filosófico elevado y natural: “El ‘wabi-sabi’ utiliza la fugacidad de la vida para transmitir una sensación de melancólica belleza que evoca la comprensión de la impermanencia de todas las cosas”.

Al leer estas líneas podemos imaginar a Oscar Wilde fumando con despreocupación mientras va pasando el tiempo.
Quién no sabe disfrutar de lo fugaz, difícilmente podrá disfrutar de la vida, que está compuesta de episodios efímeros. De hecho, las mejores cosas que nos suceden -el primer beso es un ejemplo- tienen el espíritu del ‘wabi-sabi’.

Lamentarnos de que no podemos prolongar o retener estas experiencias nos impide gozar de lo más precioso.

(Del libro “El Coaching de Oscar Wilde”, de Allan Percy.)