El arte de la música.

La música


Es el que más cercano se halla de las lágrimas y los recuerdos.


Aunque criticaba a los compositores de su tiempo, Oscar Wilde sabía que la música es la vía de acceso más directa a nuestras emociones. Tal vez porque es tan difícil de analizar y explicar, nos habla desde rincones de nuestra existencia a los que ninguna otra arte puede llegar.

En su ensayo sobre la música ‘El sonido de la vida’, el compositor Daniel Barenboim reflexiona de este modo sobre los beneficios de abandonarnos a ella:

“Escuchar música es sentir para tratar de entender la narración musical. Escuchar, pues, es sentir y pensar, más o menos en el mismo sentido en el que el sentimiento es emoción y pensamiento. Cuando surge una emoción, esta no necesariamente ha de estar vinculada a un acontecimiento o a una persona concreta, es la participación del intelecto que vincula la emoción a una serie de circunstancias concretas y genera así un sentimiento. Este mismo proceso se produce cuando escuchamos una pieza musical”.

Escuchar un disco de manera activa, por lo tanto -es decir: no como música de fondo-, además de ser un placer nos ayuda a descubrir nuestras emociones y a pensar con más claridad.

(Del libro “El coaching de Oscar Wilde”, de Allan Percy.)