Conflictos con otras personas


“Antes de juzgarme, camina un rato con mis zapatos”. Anónimo.


empatia

Es muy fácil ver la paja en el ojo ajeno. Criticar los defectos de los demás, juzgar sus decisiones. Es más fácil que ponernos en su lugar y entender las razones por las cuales una persona se comporta como lo hace.

 Juzgando a otra persona estamos alejándola de nosotros y dejándola sola. No la entendemos ni la apoyamos en sus decisiones. Además siempre somos injustos, ya que para poder juzgar a algo o a alguien hace falta tener todos los datos del hecho en cuestión y eso es imposible. No sabemos qué experiencias pasadas o circunstancias vitales influyen a una persona en su comportamiento.

 Pensemos en lo que sentimos cuando somos juzgados, qué injusticia se siente, qué desagradable cuando sabemos que hablan de nosotros sin saber todos los datos de una situación o de un comportamiento que hemos tenido.

 Lo cierto es que todos estamos aprendiendo continuamente. Nadie recibió un libro de instrucciones de la vida. Si pensamos en decisiones pasadas que hemos tomado, especialmente las que ahora juzgamos como erróneas, nos daremos cuenta de que lo hicimos lo mejor posible según los conocimientos que teníamos en ese momento.

 Cuando alguien nos hiere podemos pararnos un momento a entender, a ponernos en sus zapatos, a pensar que lo está haciendo lo mejor que sabe con los conocimientos que tiene en este momento. Y abriremos la puerta al perdón, llave mágica que conduce a la paz.

 Además, cuando empezamos a practicar este intento de ponernos en el lugar del otro, de entenderle y de perdonarle, sucede algo maravilloso: hacemos lo mismo con nosotros mismos y el peso de la autocrítica desciende. Nos liberamos de ese gran juez que llevamos dentro y nos quitamos un gran peso de encima. Sucede sin más, como consecuencia de una nueva actitud ante la vida y las situaciones. Sin esperarlo recibimos este gran regalo que es no juzgarnos a nosotros mismos, perdonar nuestros errores, ser más flexibles ante las situaciones y tratarnos con más comprensión.